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Biografía

Jeff Bezos

Reconocido antes por la industria tecnológica y el sector del comercio que conocido entre el público final, el fundador y alma de Amazon lleva camino de revolucionar el sector del comercio al detalle.

Jeff Bezos nació el 12 de enero de 1964 en Alburquerque, Nuevo México (Estados Unidos), como Jeffrey Preston Jorgensen.

El apellido le viene de su padre, que entonces estaba casado con su madre, aunque el matrimonio se divorció y más tarde su madre, Jacklyn, se casaría con Miguel Bezos, de quien el joven Jeff tomaría el apellido al ser adoptado por este último.

No se puede decir que Bezos creciera en el seno de una familia rica, aunque sí acomodada, y próxima al mundo de los negocios, lo que le daría al futuro empresario una perspectiva de futuro desde bien joven.

Como Julio César, que aprendió de Cayo Mario (el mejor general romano de su época) desde joven, Bezos interiorizaría desde temprana edad conceptos del mundo de los negocios y se formaría ideas que, a la larga, acabarían cristalizando en el modelo que impulsaría con Amazon.

Otra experiencia que podría haber contribuido a formar la cosmovisión empresarial de Jeff Bezos fue su empleo a tiempo parcial en un restaurante de la cadena de comida rápida McDonald’s.

Fijémonos bien en una similitud patente: la cadena de trabajo en McDonald’s, que exige prontitud para entregar la comida, en comparación con el servicio proporcionado por Amazon, el cual parece que se obsesiona con la rapidez en las entregas y la optimización en el ciclo de envío de los paquetes desde los almacenes hasta sus destinatarios.

Como estudiante, Bezos fue excelente, graduándose en 1987 por la Universidad de Princeton en computación e ingeniería eléctrica. A partir de entonces y hasta 1994 trabajó en diversos empleos por cuenta ajena.

Su primer trabajo fue en Fitel, una startup del sector de las telecomunicaciones, en la cual se ocupó de su expansión internacional antes de ser promovido a jefe de desarrollo y director del servicio de atención al cliente.

El siguiente empleo fue en Bankers Trust, en el sector financiero, empresa en la que fue product manager y, finalmente -y sin dejar el sector financiero-, en un fondo de inversiones. En esta última compañía, en 1994 y a la edad de 30 años, se convirtió en vicepresidente sénior.

Fue mientras estaba en esta última empresa, Shaw&Co, que Bezos tuvo la idea que llevaría a la fundación de Amazon.

La leyenda (muchos empresarios norteamericanos gustan de cultivar ciertas leyendas de como empezaron a hacerse unos self-made men) explica que Jeff redactó el plan de negocio de Amazon en un vuelo que iba desde Nueva York a Seattle.

Independientemente de que esto sea o no cierto, viendo la trayectoria de Bezos no podemos dudar de que la idea había germinado en su cabeza mucho antes y se fue puliendo a medida que el joven empresario avanzaba en su carrera.

No cabe más que ver que los empleos que Bezos tuvo antes de fundar Amazon se corresponden con aspectos clave en los que la multinacional enfatizaría para ofrecer el mejor servicio posible.

Durante su estancia en Shaw&Co también conoció a MacKenzie Tuttle, con quien se casaría al año siguiente. La pareja tiene tres hijos y una hija

Amazon se dirigió inicialmente al sector de los libros, una elección demasiado concreta para dejar la elaboración del plan de empresa a un mero vuelo, aunque este hubiera sido transoceánico, lo que nos lleva a concluir que Bezos llevaba tiempo dándole vueltas.

El perfil de Bezos se corresponde con el de muchos emprendedores en serie, y esto podemos verlo en el hecho que, tras los libros, Amazon ha ido entrando en muchos otros sectores uno tras otro, algo que es como fundar múltiples empresas, pero haciéndolo bajo una sola marca.

Amazon empezaría a funcionar en julio de 1994, y aunque la leyenda (otra más) habla del garaje del domicilio de Bezos como primera oficina (¡otro garaje más!), lo cierto es que tuvo una inversión inicial por parte de su familia de 300.000 dólares, más otras financiaciones que pudo ir consiguiendo, lo que nos lleva a pensar que tampoco tuvo que pasar estrecheces, y que si trabajó en un garaje, fue para ahorrar, por pragmatismo (trabajó en su misma casa), o por romanticismo (la idea de empezar en un garaje como Steve Jobs, Hewlett y Packard, Bill Gates…).

¿Por qué eligió el sector de los libros? Probablemente porque Bezos tiene una mente empresarial analítica, y descubrió que podía hacerlo mejor que sus competidores en el sector.

¿Por qué vender por Internet? En 1994 la red de redes no era lo que es hoy; poca gente disfrutaba de acceso, la tecnología era muy rudimentaria y permitía pocas cosas, y el ecommerce no estaba muy desarrollado. Pero Bezos tuvo una visión: aquello era el futuro.

Y como buen empresario, Jeff quería ir un paso por delante de sus rivales, y los grandes libreros no apostaban aún por Internet.

A los mandos de Amazon, Bezos se demostró un empresario de éxito, acertado en sus decisiones, pero no carente de polémica por su trato hacia sus subordinados.

Por lo que parece, para Bezos la empresa lo es todo y, como para él, tiene también que serlo para sus empleados, pasando a veces por encima de la vida personal y familiar.

Es ambicioso, y su mantra empresarial se basa en el crecimiento rápido, lo cual le ha comportado algunos problemas, como las quejas y huelgas de los trabajadores de Amazon en España (*en el verano de 2018). Liderar el mercado, el que sea, aquel en el que esté luchando, es siempre su objetivo.

Ha sido muy criticado por no realizar cuantiosas donaciones caritativas, al contrario de lo que es habitual para muchos multimillonarios norteamericanos -y eso que su fortuna se lo puede permitir de sobras-, pero su alma de empresario lo lleva a utilizar el dinero para seguir montando empresas.

Buen ejemplo de ello es Blue Origin, una compañía de viajes especiales.

Fundada en 2000, Bezos explota con ella su lado más nerd y su pasión desde hace años: enviar personas hacia las estrellas para colonizar el universo.

En 2016 hizo un cameo en el film Star Trek Beyond como oficial de la flota estelar. Probablemente un pequeño papel hecho a medida para él.

Jeff Bezos no solamente ha modelado Amazon a su imagen y semejanza, sino que también ha dejado que Amazon lo modelara a él.

Aunque sigue siendo percibido por el público como alguien con un alto componente nerd, un estilo que cultivó durante sus primeros años de éxito con Amazon, con el tiempo su imagen ha ido variando hacia la de alguien más estiloso y preocupado por las formas (como el vestir o los coches).

Tras los libros, Amazon empezaría a vender contenidos audiovisuales (música y películas) y, a partir de aquí, empezaría un camino que ha llevado a esta empresa a vender casi todo lo imaginable.

Incluso comida, y a abrir tiendas físicas viendo un potencial que todavía no había aprovechado. La mente empresarial de Bezos no se cierra a nada que pueda ser un nuevo canal de ventas que le proporcione beneficios.

La última iniciativa ha sido la compra del prestigioso rotativo norteamericano The Washington Post en 2013, llevándolo con ello a entrar en el sector de los medios de comunicación.

El Post, deficitario, consiguió bajo la batuta de Bezos, beneficios en 2016. Pero el magnate no se ha limitado a darle números positivos, si no que ha llevado el añejo periódico a un medio multimedia del siglo XXI.

Jeff Bezos no es Amazon pero, sin duda, Amazon es en buena parte Jeff Bezos. La obra de su vida -si no se ve superada por Blue Origin o alguna futura nueva aventura- que ha cambiado para siempre la forma en que compramos artículos y que, pese a lo que se pueda decir, no ha “matado” al pequeño comercio.

Eso sí: en su empeño, ha obligado a las tiendas físicas, tanto a las pequeñas e independientes, como a las grandes cadenas y franquicias, a reinventarse.

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Biografía

Steve Jobs

Es difícil encontrar alguien que, teniendo una opinión formada sobre Steve Jobs, ésta no sea polarizada (en mayor o menor medida) a favor o en contra. Como todos los personajes icónicos, el cofundador de Apple no deja indiferente.

Steve Jobs nació como Abdul Lateef Jandali el 24 de febrero de 1955, fruto de la unión entre un estudiante de origen sirio y una estudiante norteamericana, y fue donado en adopción a la pareja formada por Paul y Clara Jobs, quienes le dieron su apellido y el nombre, los cuales se harían famosos con el paso de los años.

Jobs fue criado en Mountain View, ciudad californiana en la cual, curiosamente, unas décadas más tarde se instalaría Google, una de las rivales de Apple. Fue también a la escuela en Cupertino, ciudad que en el futuro acogería la sede de la compañía que fundaría.

Desde joven, Jobs mostró interés en la electrónica, empezando a trastear con las incipientes computadoras en un club dedicado a estos artefactos.

A principios de la década de los setenta, Jobs conoce a Steve Wozniak, de quien se hará amigo. Ambos serán, más adelante, los cofundadores de Apple.

En 1972 ingresa en la universidad, pero la abandona al cabo de pocos meses, algo que siempre explicaría con un cierto orgullo.

En el 74 consigue un trabajo en Atari. Convencerá a Wozniak para que trabaje para él, pero mintiéndole sobre lo que va a cobrar, repartiendo así partes desiguales, la mayor para él.

Esta será una constante en la vida de Steve Jobs, que quedará reflejada en su biografía autorizada: la manipulación, de una u otra forma, de la gente que le rodea, incluso de sus más allegados.

Jobs es una persona con una personalidad muy marcada y fuerte, que busca sistemáticamente imponer su criterio a los demás, algo que demostrará tanto en su gestión corporativa, como en el férreo control y la búsqueda sistemática de la perfección en los productos de su empresa.

Mientras seguía trabajando en Atari, Wozniak le muestra un ordenador personal en el que está trabajando, y Jobs se interesa por el proyecto, proponiéndole fabricarlo y venderlo.

En aquel tiempo, las computadoras se vendían prácticamente desarmadas, con solo la placa base y algunos componentes más, y el comprador debía realizar la tarea de montarlo todo en una carcasa (a veces, incluso procurándose dicha carcasa por su propia cuenta), por lo que quienes se movían en estos círculos y disponían de computadoras, acostumbraban a ser aficionados a la electrónica.

En esta época, Jobs también hizo un viaje iniciático a la India -un país que ha ejercido una fuerte atracción en la comunidad hippie, a la cual perteneció Jobs-, junto a su amigo Daniel Kottke, quien con el tiempo se convertiría en el primer empleado de Apple.

También en esta misma época, Jobs experimentó con drogas recreativas como el LSD. No era algo raro en la época; hay que pensar que Revolver es un disco de la famosa banda que surge inspirado en buena parte por el efecto del LSD.

Renuncia a su puesto en Atari y decide volcarse por completo en Apple, la empresa que había fundado junto a Wozniak en 1976.

A partir de aquí, podríamos explicar su carrera en Apple con sus idas y venidas, pero habida cuenta que la historia es muy famosa, vamos a centrarnos en el personaje de Jobs en el transcurso de los años.

El cofundador de la multinacional de la manzana demostró ser un genio muy dotado para los negocios y también para intuir qué productos iban a tener éxito entre el público. No obstante, la diferencia con otros que han ido teniendo un éxito similar, es que Jobs no ofrecía a la gente lo que esta quería, sino que buscaba lanzar computadoras que fascinaran a los consumidores.

Esto, el mismo Steve Jobs, lo resumía diciendo -más o menos- que el público no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas.

Ciertamente, el primer iPod, el iPhone, el uso del entorno gráfico para aplicaciones profesionales, o decisiones como retirar las disqueteras o apostar por los puertos USB eliminando los demás, hacen de Jobs un visionario que, sin embargo, no solamente veía el futuro, sino que lo materializaba, forzaba y aceleraba su llegada.

La cara B, más ácida y menos benigna del genio, es que el éxito se le subió a la cabeza.

Célebre es la anécdota -que incluso ha sido incluída en alguno de sus biopics cinematográficos- en la que le preguntó a un empleado de Apple sobre su virginidad cuando coincidieron en un ascensor en la sede de la empresa.

Pero es que, además, corría el rumor de que encontrarse con él -en un ascensor, sin ir muy lejos…- y darle una respuesta que no fuera de su agrado, equivalía a un despido inmediato.

Fuera eso verdad o no, lo cierto es que el perfeccionismo y las manías de Jobs empezaron a provocar problemas de rendimiento a los equipos de trabajo en los diversos proyectos de Apple, hasta el punto que se le retiró del proyecto del Macintosh, el cual iba a ser el futuro éxito de la compañía.

En 1983, Jobs ficha a John Sculley, quien entonces era el presidente de Pepsi, con el objetivo de dar un enfoque más profesional a la estrategia de mercado de Apple.

Entonces no lo sabía, pero Jobs había introducido en su empresa el germen de una revolución que acabaría por echarlo fuera de la misma Apple. El problema es que Sculley vió que el mayor problema de la empresa era… el mismo Jobs.

Así que, relegado de sus funciones por Sculley y un grupo de ejecutivos, Jobs acabó saliendo de Apple.

A su salida, fundó NeXT, otra empresa de computación con la cual desarrollaría libremente sus ideas.

NeXT construyó muy buenos aparatos y un sistema operativo basado en UNIX de rendimiento excelente, pero fracasó en el mercado. Su problema era que eran máquinas de una gran precisión y rendimiento, pero también de muy alto precio, por lo que había que estar dispuesto a pagar casi el equivalente a un coche de lujo en comparación a lo que valía una computadora corriente.

Para daros una idea de las capacidades de las estaciones de trabajo NeXT, en una de estas se concibió la web tal y como la conocemos hoy como servicio de Internet.

También fundó Pixar, una compañía dedicada a la producción de largometrajes de dibujos animados mediante técnicas de animación por computadora.

Actualmente, los filmes de animación por computadora son ya algo habitual, pero precisamente esto es gracias a Pixar y a éxitos como Toy Story, Buscando a Nemo, Monsters Inc, Cars o WALL-E entre otros.

En 1996, una Apple en graves problemas compraba NeXT, una condición para la vuelta de Jobs a la empresa de la manzana, que es lo que esta realmente buscaba.

Inicialmente, Jobs no volvía con poder absoluto, sino como segundo de abordo tras Gil Amelio, entonces CEO de Apple, pero tardó menos de un año en expulsar a Amelio y conseguir que lo nombraran CEO interino.

A partir de aquí, Jobs empieza una revolución basada en nuevos productos, como el iMac o el sistema operativo, enterrando al viejo MacOS y basando el nuevo Mac OS X en el UNIX NeXTStep heredado de NeXT.

Su estilo de dirección continuaba siendo agresivo, pero menos polémico, con mayor respeto a sus subalternos, por lo menos eso es lo que se explica.

En 2004 se le diagnosticó un cáncer de páncreas, patología que se negó a tratar de forma habitual, buscando remedios alternativos.

En la cabezonería habitual de Jobs, no quiso escuchar ningún consejo, primando sus propias creencias. El fatal resultado ya lo conocemos: Jobs moría el 5 de octubre de 2011.

Pero antes, Jobs tuvo tiempo para recomponer su vida familiar, muy tocada por sus propios demonios internos.

Así, reconoció a la hija que había tenido con Chrisann Brennan en 1978 e incluso permitió la publicación de un libro biográfico autorizado, el cual no escatimaba en algunos de los aspectos negativos de su personalidad.

El legado de Jobs es el del perfeccionismo y la fidelidad al propio pensamiento, de atrevimiento en el lanzamiento de nuevos productos.

Jobs nunca consideró qué quería el mercado, sino que lanzó lo que él creía que debía lanzar, lo que a él le gustaba. No obstante, como ingeniero, realmente no inventó nada, pero tuvo la visión de ver el futuro comercial de lo que inventaron otros.

Un magnífico ejemplo de esto fue el entorno gráfico que “tomó prestado” del Xerox PARC, ya que nadie le veía futuro comercial, excepto Jobs, que lo lanzó como interfaz de usuario cuando no se consideraba algo “serio”.